domingo, septiembre 24, 2006

diseño de textiles ingeniosos

Textiles ingeniosos: Una ingeniosa iniciativa de Suecia
Por Stefan Geens, escritor independiente
En un día de crudo invierno sueco, es imposible, con los guantes puestos, hacer una llamada desde el teléfono móvil. Si uno se los quita, le resulta muy desagradable. ¿Tendrá solución ese dilema?



Guante y teléfono a la vez: una solución para temporadas frías. Imagen: prototipo de Lena Berglin.

Sin duda. Un diseñador sueco ha ideado un guante con altavoz incorporado al dedo índice y un micrófono en la muñeca. El guante se conecta directamente con el teléfono y es activado por movimientos de la mano. Uno habla acercando el guante a la cabeza, tal como lo hace con un teléfono. Y si son dos las personas que llevan guantes de ese tipo, pueden incluso intercambiar números dándose la mano.
Este prototipo, diseñado por Lena Berglin en la Swedish School of Textiles [Escuela de Diseño de Textiles de Suecia], es sólo un ejemplo de lo que ocurre cuando las nuevas tecnologías se aplican a las telas: el resultado son las telas ingeniosas, un componente aún joven, pero en rápido crecimiento, de la industria textil.
¿Qué son los “textiles ingeniosos”?
El término define un campo que aún está en ciernes. Desde un comienzo, esa investigación se ha desarrollado por la necesidad de proteger a los humanos en condiciones extremas, por ejemplo, a los soldados en el campo de batalla o a los astronautas en el espacio. Muchos de esos adelantos tempranos se han logrado en EE.UU., pero ya hay en todo el mundo investigadores que contribuyen con innovaciones, aplicando nuevas tecnologías al desarrollo de tejidos que también permitan detectar cambios en el entorno y reaccionar a ellos. Los textiles ingeniosos pueden darles autonomía a los pacientes de hospitales, digamos, cuando sus señales vitales son transmitidas por vía inalámbrica. La indumentaria de protección de los bomberos puede enviar información sobre temperaturas y gases.
En Suecia hay, principalmente, dos instituciones que están impulsando las directrices para los textiles ingeniosos: el RE:FORM Studio del Instituto Interactivo de Gotemburgo, en el sureste de Suecia, y la Swedish School of Textiles de Suecia, en la Escuela Superior de Borås, cerca de Gotemburgo.




Abrazando una almohada interactiva las relaciones a distancia se hacen más llevaderas. Foto: Johan Redström, Instituto Interactivo.
Jonas Redström, jefe del proyecto IT+Textiles [Tecnología de la información y textiles] de RE:FORM, dice: “Desde el comienzo, el diseño ha sido impulsado en gran parte por nuevos materiales que van llegando y hacen posibles las innovaciones.” En opinión de Redström, la combinación de tecnología de la información con textiles abre una oportunidad semejante. “Podemos obtener objetos de nuevo tipo, una estética nueva.”
Los proyectos del Studio se proponen lograr justamente eso y han tenido cierto éxito en fase aún temprana: algunos de ellos fueron seleccionados para incluirlos en la celebrada Wired NextFest de EE.UU., en junio de 2005: una exposición que destaca futuras tendencias.
La cortina energética
Usando una tela que contenga tanto materiales colectores solares como emisores de luz, RE:FORM ha logrado desarrollar una persiana que reacciona al ciclo diario de la luz solar. Un lado de la persiana almacena luz solar durante el día, mientras que el otro la emite de noche. El invento no sólo contribuye a conservar energía, sino que fomenta entre la gente la consciencia de ahorrarla haciendo más patente el proceso. A juicio de Redström, la cortina energética podría empezar a producirse pronto.


Es muy probable que la cortina energética que conserva la luz solar se comercialice pronto. Foto: Johan Redström, Instituto Interactivo.
Telecomunicación entre almohadas
Al oprimir una almohada en un lugar del planeta, empieza a brillar otra que se encuentra en los antípodas. En el aspecto emocional, esto permite que la gente exprese anhelo o cariño a distancia. En el tecnológico, las almohadas están conectadas a Internet, y son unos cables minúsculos electroluminiscentes incorporados al tejido los que reaccionan resplandeciendo cuando se oprime otra almohada a gran distancia.
Redström dice que ambos proyectos apuntan a los dominios en que los textiles ingeniosos florecerán en un futuro cercano. “Creo que en este momento la investigación de textiles ingeniosos se orienta principalmente a las aplicaciones técnicas.” Pero esa tendencia cambiará. “Opino que hay un enorme potencial en la vida cotidiana, por ejemplo, en los muebles, la ropa, etc.”
Teoría y práctica
En el Centro de Investigación de Textiles de la Swedish School of Textiles, el enfoque de las telas ingeniosas es, fundamentalmente, como lo describe Lars Hallnäs, profesor de Diseño de interacción, “una investigación de diseño basada en la práctica; una combinación de trabajo práctico de diseño experimental y reflexión teórica”. Un excelente ejemplo de esa investigación es el guante-teléfono móvil de Lena Berglin. “El desarrollo de un producto de ese tipo se convierte en instrumento para plantear cuestiones de investigación más general”, dice Hallnäs.
Para Marion Ellwanger, profesora de diseño de textiles en la Swedish School of Textiles de Suecia, el éxito del diseño de textiles ingeniosos radica en su orientación a la gente. “Las necesidades de los seres humanos se sitúan en el centro de nuestras concepciones.” Sin embargo, esto no significa que las posibilidades se limiten a la ropa. “Los textiles ingeniosos no sólo sirven para decorar casas y personas. Las telas son flexibles, fuertes y livianas. Podemos usarlas como material en lugar de los metales y la piedra, por ejemplo, en el ramo de la construcción.”
El Centro colabora con empresas para lanzar al mercado los proyectos de investigación que tienen éxito. Pero sus diseñadores no se limitan a formas de pensar de actividad orientada a las soluciones. Linda Worbin, que trabajó en el proyecto de almohadas interactivas, sostiene que la solución de problemas no debe ser el único factor que impulsa la inventiva, ya que así se limitarían las posibilidades de creación. “Si yo sé qué resolver, no puedo proponer ideas nuevas.”

Sabrina Figliuoli Camargo 200413968