miércoles, agosto 30, 2006

ECODISEÑO - INDUMENTARIA TEXTIL

Uno de los estudios de los diversos campos de intervención del diseño que contribuyen a conformar el ambiente cultural que nos rodea desde la perspectiva de la nueva dimensión ecológica, es en el ámbito del diseño textil, si existe un sector productivo paradigmático en la desviación de la lógica del sentido común mas elemental hacia la lógica de la obsolescencia a través del énfasis de la imagen y de la seducción. Probablemente este sea el de la indumentaria.

Las raíces profundas de la tendencia hacia estos dos últimos aspectos hay que buscarlas en la imagen que el hombre quiere dar ante los demás (y ante si mismo), y la herramienta esencial para comunicarla es su propio cuerpo. Aunque el sistema de la moda germina sobretodo dentro del sector de la indumentaria, es evidente que ya desde el primer momento sufrió una extensión imparable hacia muchos otros sectores, hasta el punto de que puede afirmarse que en estos momentos se haya plenamente impregnado en la totalidad de los campos productivos de las sociedades desarrolladas, y que su influencia a penetrado en contextos culturales, políticos y económicos, no precisamente capitalistas, de modo que el binomio moda – capitalismo hace ya tiempo que se ha roto. Uno de los conceptos claves d el sistema de la moda, la institucionalización del cambio sistemático y reiterado controlado hacia cierto punto por el sistema en función de las limitaciones derivadas de la aceptación del público, contiene y representa de un modo feroz y literal la tendencia hacia la obsolescencia programada, a través de la cual se predetermina la duración y el significado de las prendas y de los complementos asociados al vestir con lo que el imperio de lo efímero influye poderosamente en nuestras concepciones de la materia, el espacio y el tiempo.

ASPECTOS CONFLICTIVOS:

+ El sistema de la moda tiende a imponer un ritmo de opsolecencia muy rápido a través del cual el rechazo de la prendas siempre se produce antes del final de la vida útil potencial de las mismas.
+ El énfasis de los aspectos psicológicos y existenciales a través de la imagen, así como la dependencia de las marcas, provoca la disolución de la conciencia de que detrás de las prendas existe todo un mundo de impactos sociales y medio ambientales.
+ Los procesos de obtención a gran escala de fibras naturales, implican la utilización de sustancias químicas sintéticas diversas (fertilizantes, herbicidas, plaguicidas) con un elevado poder contaminante si se utilizan de forma irresponsable y, que, además, a largo plazo inciden negativamente sobre la fertilidad de la tierra.

DIRECTRICES ECOLÓGICAS:

+ Concebir y practicar un tipo de creatividad menos individualista y mas resolutiva: el objetivo de los productos no es ser un monumento al “ego” del diseñador si no resolver los problemas y las necesidades de la gente.
+ Intentar adoptar una actitud que permita relativizar y trascender las modas efímeras: el objetivo del diseño no es la moda; hay que intentar concebir el producto a partir del equilibrio entre contemporaneidad e intemporalidad.
+ Hay que intentar prolongar al máximo la vida útil asociada a los productos de la indumentaria desarrollando al mismo tiempo estrategias de mercadotecnia orientadas hacia una mayor perdurabilidad.
+ Proyectar teniendo en cuenta la totalidad del ciclo de vida de los productos.
+ Fomentar el uso de fibras, tejidos y procesos, limpios y eficientes, que no resulten tóxicos en las diversas fases productivas.
+ Seleccionar prioritariamente fibras de origen natural; cuando estas no puedan utilizarse, emplear fibras químicas reciclables.
+ Incorporar o utilizar siempre que sea posible fibras recicladas.
+ Intentar no mezclar fibras de distinta naturaleza (por ejemplo, naturales y sintéticas o sintéticas y minerales), ya que ello impide y dificulta su reciclaje.
+ Es imprescindible introducir de forma clara información en la que s especifique la composición exacta de las fibras con las que están elaborados los tejidos, ya que esto es un factor clave de cara al reciclaje y al establecimiento de nuevas aplicaciones que permitan su aprovechamiento.
+ No emplear materias colorantes que contengan metales pesados.
+ Intentar utilizar tejidos que no requieran lavado en seco.
+ Considerar el factor humano (adaptación, comodidad, transpiración, compatibilidad con la piel): tejidos y prendas tienen que estar adaptados a las necesidades del hombre, a sus características físicas y metabólicas. Los volúmenes tienen que ser naturales y mínimos y no deben provocar deformaciones artificiales en el cuerpo.

diseño ecológico, Joaquim Viñolas Marlet